Pues va a resultar que no sólo los que ya estamos echando cuentas a dÃa quince hacemos vÃdeos guarros, sinó que los pijos también se apuntan al jolgorio. Y yo que me creÃa que más bien tendÃan a la asexualidad y al Cayenne... Lo que pasa es que, mientras nosotros nos lo hacemos en el coche, ellos se lo hacen en el yate de popá. Nuestras pibas vienen a casa paseando y viendo escaparates, las suyas llegan en motos de agua. Nosotros jugamos a la botella en el suelo, ellos al Twister en cubierta. Nosotros inundamos medio piso para hacerlo en la bañera y ellos caben de a seis en el jacuzzi bajo el sol


